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Dominio emocional: el poder de tu postura.

Hace no mucho, leyendo un texto random me topé con algo sobre el dominio emocional que quizás aunque es obvio, no lo solemos hacer, veamos…

Usualmente cuando estamos cansados nuestra cabeza está agachada, la barbilla está un poco para abajo, ¿qué hay de nuestra cara? Estamos sonriendo o tenemos un aspecto decaído, lo más fácil es que esté como la segunda opción, ¿no es así? Cuando nos sentimos ya sea cansados, tristes, apachurrados, no solemos sonreír, nuestra mirada se va queramos o no hacia abajo, eso o está perdida en no sé dónde (hay una reunión interna). Una manera fácil, y muy simple de cambiar el cómo nos sentimos, como físicamente nos sentimos, nuestras emociones, es cambiando un poco la forma en la que usamos nuestro cuerpo.

Probemos…

Inclínate hacia delante. Pon los hombros hacia delante. Baja la barbilla. Coloca tu cuerpo en una posición que sea cansada para ti, fíjate cómo se siente.

Ahora vamos a cambiarlo…

Pon tus hombros hacia atrás y tu pecho hacia arriba. Levanta la barbilla. Alza tus ojos, ábrelos bien, observa a tu alrededor. Y ahora, incluso si no te sientes feliz, quiero que pongas una gran sonrisa, fíngela! Look stupid! Que te valga un cacahuate si te está viendo el de enfrente y si nadie te ve, déjate ir jajaja, que duela esa sonrisa!

Bien, entonces con una gran sonrisa, hombros hacia atrás, pecho hacia arriba, ojos arriba y una gran y estúpida sonrisa en tu cara. ¿Te sientes diferente ahora? ¿Tu Ki se elevó unas rayitas? WTF! Probablemente si y si no es así, lo hiciste mal, vuelve a intentarlo jaja. You must feel the force around you!

Simplemente cambiando la posición del cuerpo, es posible sentirse con más energía. Se puede ser más feliz cambiando la postura (rápido se cambia de postura, por cierto, ¿han intentado la pose de superhéroe? Esa postura de superioridad y fortaleza que toman después de salvar al mundo de las garras del mal. La pose consiste en poner las manos en la cadera, viendo al horizonte, con las piernas ligeramente separadas una de otra y un rostro de victoria. Háganla!! Les juro que sirve, antes de cualquier cosa difícil).

Y cuando se regresan y se ponen los hombros hacia adelante y la barbilla hacia abajo, los ojos hacia abajo, se puede sentir algo de energía bajando, ¿verdad? La energía en el cuerpo disminuye, tu Ki se empieza a escapar.

Cuando se levantan los hombros hacia atrás, el pecho hacia arriba, la barbilla hacia arriba, los ojos en alto, sonriendo, solo fingiendo, actuando como un loco, se siente mucho mejor. Así que esa es una manera tan fácil de cambiar cómo te sientes, cambiar tu estado emocional, simplemente cambiando tu cuerpo. Es una forma sencilla de controlar y dominar las emociones.

Y entonces, ¿cómo podríamos lograr un dominio emocional o autocontrol? Se habla de “pasos” a seguir para poder tener este control, un caminito el cuál seguir para situarse en una posición que permita aprender la lección y dar cara al futuro y eliminar el dolor de una manera más rápida, quizás funcione, quizás no, maybe a little, se las comparto:

Paso 1. Identificar lo que realmente estamos sintiendo

Podemos ir por la vida con mil y un cosas en la cabeza, cargados de emociones y sentimientos que ni siquiera comprendemos, como primer punto entonces tendremos que saber bien qué sentimos, qué estamos sintiendo ante alguna situación. Probablemente la primer respuesta que nos demos es que estamos enfadados, pero ¿realmente estamos enfadados? Quizás sólo estamos molestos con algo que pasó, lo cual vendría siendo un sentimiento menos intenso y más manejable que la del enfado.

Si nos sentimos rechazados, quizás no sea rechazo el que sentimos y es más la separación de una persona a la que amamos.

Recuerda, el poder de las palabras puede inmediatamente disminuir la intensidad de lo que sucede. A medida que se identifica lo que realmente sentimos, se puede reducir la intensidad, lo que hace que sea mucho más fácil aprender de la emoción.

Paso 2. Reconocer y apreciar nuestras emociones

Debemos quitarnos la idea de que podemos sentir algo equivocado. La simple idea de que lo que sentimos está “mal” es una manera de ir destruyendo la comunicación con nosotros y con los demás. Hay que agradecer que hay una parte del cerebro (una versión de nosotros) que está enviando una señal de apoyo, un llamado para hacer un cambio en la percepción de algún aspecto en nuestra vida o acciones. 

Si estamos dispuestos a confiar en nuestras emociones, aún sin comprenderlas, pero que están ahí para ayudarnos a hacer un cambio positivo, inmediatamente se detendrá la guerra que tuvimos con nosotros mismos, moviéndonos entonces hacia soluciones sencillas. Considerar que una emoción es errónea rara vez hará que sea menos intensa, cualquier cosa que se resista tiende persistir.

Distinguirás el bien del mal cuando estés calmado, en paz. Pasivo.

Paso 3. Tener curiosidad por el mensaje que nos ofrece cada emoción

Si nos ponemos en un estado mental en el que podamos sentir curiosidad por aprender algo, podremos interrumpir de inmediato a cualquier emoción, permitiéndonos aprender sobre nosotros. Sentir curiosidad nos ayudará a dominar la emoción, resolver el desafío, y a evitar que el mismo problema ocurra en el futuro.

Algunas preguntas que nos pueden ayudar a sentir curiosidad por nuestras emociones son:

  • ¿Qué es lo que realmente deseo sentir?
  • ¿Qué tendría que creer para sentirme como me he estado sintiendo?
  • ¿Qué estoy dispuesta a hacer para crear una solución y manejarlo ahora?
  • ¿Qué puedo aprender de esto?

Paso 4. Tener confianza

Debemos confiar en que podemos manejar las emociones inmediatamente. La forma más rápida, simple y poderosa de dominar cualquier emoción es recordar algún momento en el que llegamos a sentir una emoción similar, y darnos cuenta de que si entonces lo logramos, podremos volver a hacerlo, porque disponemos de una estrategia de cómo cambiar nuestros estados de ánimo. Tendríamos que decidir si haremos lo mismo ahora, con la confianza de que el resultado será idéntico al de la ocasión anterior o le vamos a jugar e intentar algo más.

Paso 5. Tener la certeza de que podremos manejar esto no sólo hoy, sino en un futuro también

Una forma de conseguirlo consiste en simplemente recordar las formas en que logramos manejar la situación en el pasado y ensayar el manejo de situaciones similares para cuando se vuelvan a presentar en el futuro. Si se hace con suficiente intensidad emocional creará una vía neural de certeza con la que podremos lidiar fácilmente los desafíos.

Paso 6. Emocionarse y tomar medidas

Emocionarse acerca del hecho de que podemos fácilmente lidiar con esta emoción, y tomar alguna acción para demostrar que podemos manejarla y así evitar quedarnos bloqueados. Debemos expresarnos utilizando lo ya ensayado internamente para crear un cambio en nuestras percepciones o acciones. Do or do not. There is no try.

El mejor momento para manejar una emoción es aquel en el que empezamos a sentirla. Es más fácil matar al monstruo cuando todavía es pequeño.

Esto más que un post, es un mensaje para una Eri del futuro que se tropieza, se cae y le duele, y que al final de cuentas necesita levantarse. May the force be with you.

Referencia: https://medium.com/@zaiderrr/6-steps-to-emotional-mastery-23a950e35b87

About the author

Erika

Erika

“Pequeña experimentadora de vida” como mi Instagram dice, soy mega fan de los animales, en especial de los perros y gatos, mi sueño frustrado en progreso es dibujar e ilustrar.

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