El nuevo generador de lenguaje, creado por el laboratorio de investigaciones de inteligencia artificial (AI) de Elon Musk, inaugura una nueva era para los desarrolladores de aplicaciones y páginas web. Ahora no será estrictamente necesario que una persona sepa codificar para crear una plataforma interactiva, sino que utilizando a GPT-3 puede generar los códigos necesarios para el funcionamiento de una app web o móvil con tan solo introducir algunos lineamientos en inglés.

GPT-3, abreviatura del nombre en inglés Generative Pre-training Transformer, fue escrito inicialmente por el investigador Alec Radford. El laboratorio OpenAI publicó para el año 2018 los detalles de este lenguaje, y luego en 2019 publicó su primera versión (GPT-2). Ya esta herramienta vislumbraba la posibilidad de que cierto contenido escrito pudiese ser producido por inteligencias artificiales, sin que los humanos pudiesen diferenciarlo de un escrito generado por un individuo real.

La teoría suena muy bonita, pero… ¿realmente GPT-3 puede llevar a cabo estas tareas?

¿Es posible programar una página web o una aplicación introduciendo unas cuantas ordenes en inglés? Bueno, las pruebas de la versión beta privada de esta herramienta indican que sí y esto es lo que ha generado impacto en las redes sociales.

El programador Sharif Shameem, fundador de Debuild, creó una aplicación web básica con tan solo escribir unos cuantos comandos a GPT-3. La inteligencia artificial programó desde cero un generador de diseño que, con describir que se desea en texto plano, lo traduce inmediatamente a código. Esto, según expertos, podría facilitar la creación de funciones en páginas web.

Shameem publicó en su twitter un video en el cual muestra como se puede programar características de una web sin necesidad de introducir ningún código.

Por otro lado, el diseñador de CashApp, Jordan Singer, también pudo crear un complemento que permite programar aplicaciones con tan solo descripciones de texto sin formato. Todo esto apoyándose en el funcionamiento de esta nueva herramienta de OpenAI.

Ambas pruebas confirman que GPT-3 puede encargarse de las tareas más sencillas en los procesos de programación, acelerando el flujo de trabajo de los desarrolladores y permitiéndoles tener roles específicos a la hora de abordar un proyecto tecnológico.

Claro está que GPT-3 no es infalible, se trata de una herramienta que apenas está dando sus primeros pasos y que puede cometer errores a la hora de programar una app. El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, resaltó en un tuit que GPT-3 cometió un error matemático en una conversación programada. Suceso que comprueba que siempre es necesario el ojo humano y las auditorías a la hora de confiar en la seguridad y funcionabilidad de una plataforma.

Lo vi en criptonoticias.com

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